Los productores estamos ahí donde la inseguridad se convierte en una sensación, la necesidad de un órgano en una causa nacional o un acto privado en un escándalo público. Tomamos decisiones grandes, chicas, buenas, malas y peores. En este blog pretendo volcar reflexiones, opiniones, anécdotas, dudas y chiquitísimas certezas de la cocina de los medios.
11.22.2009
En toda la cancha
Lo que menos provoca escucharlo es indiferencia. O lo amás o lo odiás. La gente llama a las radios y deja mensajes. Le doblan la apuesta en el ingenio y la ironía o lo putean en todos los idiomas posibles.
Pero el hombre es tan hábil, que además de calcular cuándo habla, qué dice y con quién, también sabe qué programas no filtran los mensajes como a él le gusta. Y como detesta que fulanita de Caballito o Pirulo de Banfield salgan a criticarlo públicamente, el tipo elige además, en qué momento de tu transmisión te da la nota. Yo ya lo sé. Lo que no sé es si él sabe que yo lo sé. Me hago la que no y lo llamo desde el arranque, pero no sirve. Hace un año que no logro sacarlo antes de los últimos quince minutos de programa. Un jugador de toda la cancha.
10.25.2009
Un agujero negro
10.14.2009
1992
Eliseo -mi jefe- arroja: dentro de unos años esto va a ser Mad Max, todos contra todos.
2009
Estoy en Radio La Red. Mañana kirchnerista. Una señora llama para hablar con Luis. Quiere que él lea un largo -muy largo- mensaje al aire, enviado por unos "seres de luz". Le pido que me lea unos párrafos. La escucho. Le creo. Le explico que es difícil que alguien le dé espacio para eso en un medio. Lo entiende. Quedamos en hablar en otro momento. Colgamos. Pienso. El texto es interesantísimo. Difícil de digerir. Habla de la responsabilidad de la clase media en esta realidad de pibes asesinados, salideras, ajustes de cuentas, guerras narco, secuestros express, policías corruptos, jueces arreglados, sangre y asaltos.10.02.2009
VOS, NENA.. DOS PASITOS MÁS ATRÁS (y si sos jefa, también)
ENTRE MINAS I
Una vez pasado el primer desafío ¿recuerdan el del llevarle el café al jefe? Llega la segunda prueba: tener una jefa.
En mi haber tengo varias mujeres, de todo tipo; de las fáciles -y no porque lleven una vida solenciosa- y de las difíciles, de las muy difíciles.
Cuando tenés una jefa vas tomando roles: cuando sos muy joven te adopta como una hija; un poco más grande se transforma en tu amiga/confidente; cuando stá mal acostumbrada pasás a ser la secretaria y/o mucama: no respeta tus horarios, te pide que estés on line todo el tiempo, te reduce el sueldo cuando se le cae la pauta te sugiere que salgas a buscar clientes, etc... Pero esto no es privativo de las mujeres. Es algo común a todos los jefes sean del sexo que sean o tengan la orientación sexual que tengan.
Yo he tenido grandes enseñanzas, sobre todo teniendo en cuenta que, aunque está poblado de mujeres, este es un medio áspero parar aquellas que llegan a cargos jerárquicos. ¿Por qué áspero? Algunas reglas tácitas.
- Si un hombew gana por su puesto jerárquico $ 5.000, la mujer gana, en el mejor de los casos $ 4.000
- Si el título del varón es "Jefe de XX", el de la mujer es "Coordinadora de XX". Parece que jefa suena feo.
- Si hay una promoción para un cargo jerárquico, a él no lo tantean para saber si va a ser padre, pero a ella la testean para saber si piensa ser madre. Y ojo con la respuesta.
Esto para dar algunos pocos ejemplos de lo que nos pasa a las chicas cuando queremos ir un poquito más allá. Entonces la exigencia nos enseña que hay que tener ciertos grados de tolerancia porque nos movemos en un medio adverso rodeadas de hombres que hablen de fútbol, y si osamos opinar nos miran coo bicho raro y nos dicen con la mirada "mejor hablá de carteras".
Sin embargo, cuando te cruzás con esa que es una FLOR DE YEGUA, seguramente caes en el lugar común varonil por excelencia: "esta mira es una al c_g_d_" (y como en el ahorcado, te dejo que completes las vocales).
9.24.2009
Pregunta
9.08.2009
Para un productor, nada mejor que un pariente mal parido.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA POR DESPENALIZACION DEL CONSUMO DE DROGAS.
Aburrida de producir las notas "que tienen que estar", comienzo mi pesquisa tras los cinco chicos beneficiados con el fallo de la Corte en la causa Arriola.
_ Buenas tardes, con la familia tal?
_ Si.
_ Son parientes de fulanito?
_ Si.
_ El vive ahí?
_ Disculpe. Soy productora de blablabla...
_ ¿Qué quiere? ¿Para qué llama?
_ Quiero hablar con fulanito, por el fallo de la Corte Suprema
_ ¿Qué fallo?
_ Hoy hubo un fallo de la Corte Suprema muy importante, que beneficia a su pariente. Me gustaría hablar con él.
_ No, yo no te voy a dar ningún dato para encontrarlo. Lo lamento. Buscalo por otro lado.
_ No se preocupe... son cinco amigos... a alguno voy a encontrar. Muchas gracias por su tiempo.
_ Querida... esperá, no cortes ¿de qué era el fallo?
_ No. Nada, algo menor relacionado con... no importa.
_ No, contame, contame que hoy no prendí la radio en todo el día.
_ Era una causa en la que él seguro que no tuvo nada que ver, pero no se preocupe.
_ Contame, por favor...
_ No, no se preocupe. Era una causa en la que estaban involucrados unos amigos de él. Pero salió todo bien.
_ ¿Y sobre qué era?
_ Y... parece que alguno de los cinco chicos andaba con algo de drogas encima... poquita... hace algunos años... pero la Corte Suprema entendió que no es delito. Es un fallo buenísimo, que sienta precedente a nivel nacional, por eso lo buscaba a fulanito para hablar con él...
_ Yo sabía que este pibe andaba en algo raro. Se droga, ¿no?
_ No, nadie puede afirmar eso, solo se puede decir que andaba con un grupito de amigos y que alguno de ellos, no sé cuál, tenía algo de drogas encima para consumo personal, y que el máximo tribunal comprendió hoy que eso no es delito. (*)
_ Ja! Yo siempre supe que ese pibe andaba en algo... mirá... a mi no me nombres, pero si tenés para anotar, te doy el teléfono donde podés encontrarlo. Anotá... 0341...
Me dio tanta bronca la actitud de este pariente, que decidí no llamar al pobre pibe. Me comuniqué con otro de los cuatro que estaban nombrados en la causa. Hablé con uno de sus hermanos. Eran las cinco de la tarde, seis horas después del fallo. Se enteraron de la noticia con mi llamado.
(*) En la causa Arriola, los cinco chicos absueltos tenían marihuana en su poder cuando fueron detenidos; cuatro llevaban tres porros cada uno (entre ellos el pariente de mi amable interlocutor) y el quinto llevaba solo uno en el bolsillo del pantalón de jean.
30.000

