2.19.2010

No escupas para arriba, aunque te topes con el apellido más común de la guía telefónica

Hace años, cuando los programas políticos se reacomodaban al efímero clamor popular del "que se vayan todos", un chico muy amable que se dedicaba a hacer prensa, llamaba a los programas ofreciendo como entrevistado a un señor que venía de dar varias vueltas en distintos armados políticos. Por entonces, este hombre se dedicaba a conseguir apoyo y adhesiones para la campaña de un gobernador con aspiraciones a la presidencia, por el que nadie daba medio centavo.
Después de mucho insistir con los conductores de uno de los programas que producía yo por entonces, logré que me dieran el visto bueno para invitar a este señor. Mi intención era tener una cortesía con su prensero y abrir un poco el abanico de opciones para aquellos que tienen poco espacio en los medios. 
El señor vino, se sentó, habló un rato relativamente corto, terminó su entrevista y los conductores, con una dosis de soberbia que uno nunca termina de comprender de dónde les brota, lo criticaron al aire, inmediatamente después de terminada la nota. Lo acusaron -sin mucho estilo- de ser un desubicado con aspiraciones de un poder al que jamás accedería. El entrevistado escuchó las conclusiones y se fue del estudio incómodo y molesto.
Pasó el tiempo. El gobernador lanzó su candidatura, obtuvo muy poco porcentaje de votos, apenas un 22; pero por esas vueltas que tiene la política, su principal adversario se bajó para la segunda vuelta.  El gobernador fue presidente y nuestro hombre su mano derecha; y se dedicó durante años a coordinar el trabajo de todos los ministros. Demás está decir que nunca logramos que regrese al programa, ni él ni ninguno de los hombres que estaban bajo su influencia, que durante largo tiempo fue casi absoluta.

1.27.2010

Solo para hombres con poder de decisión (en los medios)

VENI. ACOSTATE. TRATA DE RELAJARTE. VAMOS A QUITARTE EL PANTALON. ASI, DESPACITO. SI, TAMBIEN EL CALZONCILLO. ESO... DEJATE HACER. NO TENGAS MIEDO.
DEJA LAS MANOS A LOS COSTADOS DEL CUERPO. ¿VES? ¿VES QUE VAMOS BIEN? ¿TE GUSTA?

¡AH! GUAU. MMMMMMM...
VOS QUEDATE QUIETITO. VOY A TOMARLA SUAVEMENTE CON MIS MANOS. ASI. Y AHORA, MUY DESPACIO, SIN QUE SIENTAS NADA, LA VOY A SACAR TODA. COMPLETA. NO DUELE, MIRA. YA ESTA.
SAQUE TODO LO QUE TENIAS. NO. VOS NO HABLES. SHHHH. SENTI EL VACIO QUE HAY AHORA ENTRE TUS PIERNAS. PERO NO ME DIGAS NADA. NO TODAVIA.

AHORA VOY A HACER UN TAJITO. PROLIJO. CON BORDES SUPERPUESTOS. ADENTRO UNOS CHIQUITOS Y AFUERA OTROS MAS GRANDES, COMO ENVOLVIENDO LOS PEQUEÑOS. VOY A HACERTE UN TAJO CARNOSO, ROSADO Y TIERNO. TRANQUILO. TE VA A GUSTAR. DESPUES, SI QUERES, PODES TOCARTE, PERO TODAVIA NO. SHHH. NO HABLES. FALTA POQUITO.

AHORA VIENE LO MEJOR. TE VOY A BAJAR EL SUELDO. SI. SI, LO QUE ESCUCHASTE. POR EL MISMO TRABAJO QUE HACES, DESDE HOY VAS A COBRAR MENOS PLATA. UN TREINTA POR CIENTO MENOS. O POR AHI. PORQUE SI. POR EL TAJO. TU TRABAJO LO HACES BARBARO, NO TIENE QUE VER CON ESO. TE DIJE, ES EL TAJO. NO TE ENOJES. LAS COSAS SON ASI. SHHHH. SILENCIO.YA CASI ESTAMOS. FALTA UNA PAVADITA Y NADA MAS.

LO ULTIMO. DESDE HOY, VAMOS A DEJAR DE LLAMARTE GERENTE O JEFE O PRODUCTOR EJECUTIVO. TE VAMOS A DECIR... POR EJEMPLO... COORDINADORA. SI. ESO... O... RESPONSABLE DE AREA... O PRODUCTORA A SECAS. TOTAL, LOS TITULOS NO IMPORTAN.

SOS TAN CAPAZ COMO ANTES Y TAN BUENO COMO SIEMPRE, PEEERO... AHORA TENES TAJO, BAJASTE DE TITULO Y COBRAS MENOS PLATA.

Y AHORA SI. AHORA YA PODES HABLAR. AHORA DECIME: ¿QUE SE SIENTE?

1.25.2010

Grandes maestros I

_  La televisión es profundidad. 

Con esa frase inauguró Clara Zappettini nuestra improvisada relación maestra-alumna. Llevábamos una hora de conocernos. Me tocaba producir bajo sus órdenes el ciclo "Testimonios" para América, con la conducción del entonces secretario de cultura de la prolongada nación menemista: Pacho O'Donnell.


_ Llamemos a Gyula Kosice para que nos de alguna de sus obras. Esto va a ser así: fondo oscuro, sillones muy iluminados, escultura -con buena luz, obviamente- y recién después la cámara.

La frase salió de su boca junto con una sonrisa tan generosa que yo entendí enseguida. Al fin me había llegado la hora -a los veintipocos años- de aprender de verdad; un recreo para la histeria, la prepotencia, la soberbia y la improvisación de siempre.

Con el tiempo, me tocó trabajar con muy buenos profesionales, pero ninguno con la inteligencia emocional y el liderazgo de Clara. Y creo que yo fui una buena alumna, o al menos no la hice sufrir.

De nuestra breve tarea juntas me quedaron muchas enseñanzas que me ocupo de mantener vivas.

Durante mis quince años siguientes como productora (hasta hoy inclusive), llego a las largas jornadas de edición con algo de comida para todo el equipo. Tal vez, viéndola y sin que ella me lo dijera con palabras, entendí que unos sandwichitos hacen al clima de trabajo y el clima de trabajo hace al producto.

También la recuerdo cuando tengo que llamar por enésima vez a un invitado y siento vergüenza de ser pesada. Entonces me resuenan sus palabras: si no vas a ser obsesiva, olvidate de ser productora. Siempre se lo digo -dándole crédito- a las nuevas generaciones de asistentes de producción.

Pero me dejó algo más que conocimientos televisivos: unas ganas terribles de hablar bien de ella que me las saco cada dos por tres.

11.22.2009

En toda la cancha

Es funcionario de gobierno. Tal vez el que más experiencia tenga en cargos públicos de primera línea en la última década. Pasa de una cartera a otra con la facilidad con la que vos pestaneás. A nivel mediático siempre tiene discurso. Es hablador. Algo así como el Corach del kirchnerismo. Elige los días. Cuando habla, se cumple el pequeño sueño cotidiano de todo periodista o productor: pega, humilla, tira muñecos, da leche y lo mejor -lejos- te da títulos para los diarios del día siguiente.
Lo que menos provoca escucharlo es indiferencia. O lo amás o lo odiás. La gente llama a las radios y deja mensajes. Le doblan la apuesta en el ingenio y la ironía o lo putean en todos los idiomas posibles.
Pero el hombre es tan hábil, que además de calcular cuándo habla, qué dice y con quién, también sabe qué programas no filtran los mensajes como a él le gusta. Y como detesta que fulanita de Caballito o Pirulo de Banfield salgan a criticarlo públicamente, el tipo elige además, en qué momento de tu transmisión te da la nota. Yo ya lo sé. Lo que no sé es si él sabe que yo lo sé. Me hago la que no y lo llamo desde el arranque, pero no sirve. Hace un año que no logro sacarlo antes de los últimos quince minutos de programa. Un jugador de toda la cancha.

10.25.2009

Un agujero negro

Así es el tiempo de la edición en la tele.
Las horas se alteran, se duplican, se dilatan.
De los fenómenos que conozco, es el más parecido la física cuántica.

10.14.2009

1992

Recién salimos de Radio Rivadavia. Noches de menemismo puro. Venimos conversando acerca de la pobreza creciente, la delegación de hospitales y escuelas a los municipios y de algunos casos de inseguridad que comienzan a sorprendernos.
Eliseo -mi jefe- arroja: dentro de unos años esto va a ser Mad Max, todos contra todos.

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